Una sentencia mas en la cuenta de la ciudad del turismo poco inteligente


Una sentencia que viene a ratificar lo que todos sabíamos, que las viviendas de uso turístico son una actividad económica sujeta a licencia y control administrativo.

Lo que seguimos sin saber es porqué se mantiene al sector en una franca ilegalidad y no se persiguen los abusos notorios. Parece como si el gobierno de la mayoritaria oferta de alojamiento en la ciudad se tuviera que hacer a golpe de sentencia.

Comienza a ser urgente poner fecha al plan de recursos turísticos al que obliga la ley de turismo y hospitalidad, parece que lo de la hospitalidad aquí no cuente.

Y mientras nos ponemos de acuerdo nada mejor que una moratoria de hoteles, apartamentos y viviendas de uso turístico, pues vamos a susto diario con los problemas de la vivienda, la colonización del espacio público y la contaminación ambiental.

La fundamentación de las medidas reguladoras que reclama esta sentencia comienza por ahí, por aclarar a cuantos turistas salimos por habitante, cuál es el número máximo que podemos acoger a la vez y en casa de quien van a dormir.

Mientras no tengamos claro el impacto social y ambiental de la oferta turística que promovemos mejor echar el freno, que la cosa tiene tintes muy preocupantes

Por cierto, lo de los 60 días al año, en todo caso, no recortaba la oferta, al contrario, la liberalizaba y no creemos que sea por ahí por donde haya que empezar.


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