¿Tiene Ciutat Vella solución?

Concluimos el proyecto “Solares y Memoria” con una charla coloquio entre urbanistas y vecinos y vecinas.

La creación de vivienda, y en concreto una intervención decidida en la construcción de vivienda pública es crucial en el mantenimiento de la población y en la recuperación de Ciutat Vella. Así de contundentes se manifestaban los arquitectos i urbanistas Carles Dolç y Fernando Gaja en su intervención en el coloquio final de “Solares y Memoria”.

Tras meses de trabajo, despedimos el proyecto en un encuentro con estos expertos, grandes conocedores del urbanismo de la ciudad de València que compartieron con el público asistente su visión de la situación del barrio.

El encuentro, que tuvo lugar el pasado día 25 de enero en el IVAM, contó con la asistencia de un gran número de vecinos y vecinas quienes disfrutaron del estreno del documental que se ha realizado sobre la memoria de los vacíos en Ciutat Vella, después de visitarlos en las rutas guiadas que se realizaron.

Para Carles Dolç, aún queda mucho por hacer en el barrio: “Es necesario trabajar en la recuperación de residentes en Ciutat Vella. No en las condiciones de los años 50, si no con criterios actuales”. Para ello es imprescindible promocionar la creación de un parque de vivienda pública que palíe el nuevo fenómeno que irrumpió en el barrio hace 15 años y que es una de sus grandes amenazas actuales: el turismo. “El turismo es un fenómeno global con consecuencias locales”, afirma Dolç. Es un fenómeno imparable, que obliga a poner límites a sus efectos. Ordenar el turismo es imprescindible pasando, en primer lugar, por el propio ordenamiento urbanístico, con la limitación de creación de nuevos apartamentos turísticos y la concentración de plazas hoteleras. Planteó claramente la necesidad de una moratoria selectiva.

“La ciudad es muy grande ¿por qué únicamente ciertas zonas deben soportar el efecto del turismo?”. Para Dolç es necesario la apertura de un debate público en el que la ciudadanía y las autoridades políticas diseñen las acciones y límites para coexistir con un nuevo modelo de economía turística.

Fernando Gaja dibujó para el público asistente algunos de los escenarios de futuro del barrio. “Aunque no sea tan atractivo electoralmente como pavimentar calles, es necesario que las autoridades se impliquen en la creación de parques de viviendas pública. En los últimos años se ha invertido en espacios públicos que son actuaciones mucho más notorias y vistosas.

Es imprescindible cambiar la concepción actual de vivienda como negocio a vivienda como servicio público”.

Algunas de las personas asistentes se sumaron a esta reivindicación al mismo tiempo que pedían un mayor respeto hacia los residentes. “Tenemos un gran problema porque apenas existe este tipo vivienda en el barrio lo que provoca que las familias tengan que marcharse a otras zonas de la ciudad” afirmó una de las vecinas de Ciutat Vella.

Gran parte de la situación que atraviesa Ciutat Vella en la actualidad es el resultado tando de decisiones como de indecisiones políticas que han llevado a perdurar problemas y crear nuevos.

“Las ciudades no están nunca acabadas. Van construyéndose, poco a poco, según las circunstancias de cada momento” continuó Dolç. La ciudad es un conjunto y aunque ha de haber voluntad política para el cambio, es imprescindible que la ciudadanía esté empujando incansablemente. La participación de la ciudadanía es fundamental para conseguir el barrio que queremos.

El proyecto “Solares y Memoria” se desarrolló entre el 24 de septiembre y el 19 de noviembre con visitas al Barrio del Carme, los restos de la muralla islámica, Velluters y La Xerea. Más de 200 personas han podido recorrer los solares y rincones de estas zonas buscando respuesta a algunos vacíos que están presentes en el barrio desde hace demasiados años.

 

Intervención de Carles Dolç
Intervención de Fernando Gaja

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