Ciutat Vella se organiza para fiscalizar los pisos turísticos y exige transparencia al Ayuntamiento

El Grupo de Estudio sobre Pisos Turísticos de Ciutat Vella, impulsado por Amics del Carme, nace con el propósito de identificar, denunciar y hacer seguimiento de los apartamentos turísticos ilegales en el corazón histórico de València

Amics del Carme ha puesto en marcha un grupo de trabajo específico para investigar la realidad de los pisos turísticos en el barrio. Una iniciativa que pretende “poner luz” sobre un problema que afecta gravemente a la convivencia y al tejido residencial del centro histórico. El grupo, que se suma a una red de iniciativas similares ya activas en otros barrios de València, ha acordado comenzar sus pesquisas en puntos calientes como la calle San Miguel –donde el Ayuntamiento ya ha ordenado el cierre de varios pisos–, la plaza del Tossal, la calle Quart-Beneficencia, la plaza López Chavarri y el entorno de las calles Llíria, Horts, Na Jordana y Gutenberg aunque se pretende ampliar a más zonas.

Desde la Associació de Veïns i Comerciants Amics del Carme, se ha valorado positivamente el arranque de los trabajos y se ha subrayado la necesidad de actuar con método y determinación:

“No podemos permitir que Ciutat Vella se convierta en un parque temático sin vecinos. Ya hemos logrado que el Ayuntamiento nos dé información sobre algunos pisos y que se hayan emitido resoluciones para revertir usos turísticos a residenciales. Ahora toca ir calle a calle, edificio a edificio. Llevamos 4 años pidiendo al consistorio un listado completo y detallado de todos los alojamientos turísticos de Ciutat Vella, con indicación expresa de cuáles tienen licencia o certificado de compatibilidad. Este es el día en que todavía estamos esperándolo. La información debe ser pública. La transparencia no es un favor, es una obligación”.

El grupo ha animado a todos los vecinos interesados a sumarse a la iniciativa, proponiendo nuevas calles o plazas donde crean que existen pisos turísticos, así como a compartir quejas ya presentadas y su seguimiento. El objetivo es elaborar un mapeo aproximado y colaborativo que sirva para tramitar denuncias y exigir al Ayuntamiento actuaciones concretas.  

Este proyecto de es una llamada de auxilio sobre la turistificación de Ciutat Vella que parece no tener límite ante la pasividad, cuando no la connivencia, del Ayuntamiento. Muchos colectivos vecinales y asociaciones venimos denunciando que la turistificación de Ciutat Vella se ha convertido en un problema sin solución, pese a las promesas y las normativas municipales. 

Nos preguntamos si una ciudad en la que 1 de cada 3 personas es un turista, podríamos decir que es una ciudad. Donde los vecinos y vecinas ven cómo su hogar se vacía de vida cotidiana para llenarse de plazas hoteleras. Y los datos que se manejan son contundentes: Ciutat Vella concentra 108 hoteles y hostales, lo que representa más de la mitad de toda la planta hotelera de la ciudad, junto a 1.630 apartamentos turísticos. En total, 16.850 plazas de alojamiento turístico frente a una población residente que apenas alcanza las 30.000 personas.

Esta saturación extrema se produce, “a pesar de que desde 2020 existe un Plan Urbanístico Especial de Protección (PEP) que prohíbe las viviendas turísticas en edificios residenciales”. Para la asociación, la conclusión es clara: el PEP de Ciutat Vella se ha revelado insuficiente para contener “la marea de alojamientos turísticos que desde hace años nos invade”.

El malestar crece al comprobar que, lejos de endurecer medidas en el distrito más golpeado, el Ayuntamiento parece “desentenderse”. Además es muy preocupante que el nuevo marco regulatorio municipal excluya expresamente a Ciutat Vella de los límites que se aplicarán en otras zonas de la ciudad. A esta exclusión se suma la negativa municipal a publicar el censo completo y actualizado de la oferta de alojamientos considerados “legales”.

“Nos piden que confiemos en un control que no vemos y en unos datos que no nos muestran. Mientras tanto, Ciutat Vella sigue siendo un parque temático del turismo donde cada vez queda menos espacio para quienes vivimos aquí todo el año”, denuncian los portavoces vecinales.

Exigimos al consistorio:

La aplicación efectiva del PEP de Ciutat Vella, con inspecciones y sanciones reales.

La inclusión del distrito en todas las medidas restrictivas contra la turistificación.

La publicación inmediata y transparente del censo de alojamientos turísticos legales.

Un plan de choque que garantice el derecho a la vivienda y a la vida de barrio.

“No podemos esperar más. Ciutat Vella no es un souvenir, es nuestra casa”, concluye la nota.

La próxima reunión está prevista para el próximo el 23 de junio, con el fin de no perder el ritmo de trabajo. El colectivo mantendrá informada a la ciudadanía de los avances.


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