Barrio de VELLUTERS: Abandonados a su suerte

 

Mientras el Ayuntamiento lanzaba ante los medios su campaña “informativa” contra la explotación sexual “Ni pagues, ni calles”, en el barrio de Velluters, al atardecer, los puteros hacían una larga cola frente al número 9 de la calle Viana, por supuesto sin mantener las distancias de seguridad y sin mascarilla, y sin un solo agente de la autoridad que hiciera respetar las normas anticovid. Al anochecer la actividad no ceja, solo cambia de formato y se extiende hasta la avenida del Oeste donde mujeres de todas las edades ofrecen sus servicios que consuman, si es el caso, en el mismo prostíbulo de la calle Viana. Ahora la actividad es nocturna y diurna.

La insólita paz que se vivió entre estas calles del barrio de Velluters durante el confinamiento se ha esfumado por completo, volviendo a una normalidad renovada que no nueva: Trapicheo de drogas, reyertas y prostitución.

Sí, trapicheo, reyertas y prostitución, aunque el concejal de Seguridad Ciudadana intentara negar esta triste realidad en el último Consejo de la Junta de Distrito de Ciutat Vella. También afirmó el sr. concejal que en Velluters no hay ningún puticlub, debe ser por eso que desde que acabó el confinamiento han desaparecido las patrullas tanto de la Policía Local como Nacional que se tenían apostadas antes de la pandemia.

El pasado 7 de septiembre Amics del Carme, presentó ante la Generalitat y el Ayuntamiento una denuncia por emergencia sanitaria pidiendo que se ordenara el cese de la actividad del prostíbulo que da cobertura al trajín que se vive día y noche, pues entendemos que la actividad de los prostíbulos, reglada o no, está prohibida por las normas de prevención del COVID 19, al igual que la actividad de las discotecas y pubs.

Es evidente que el Ayuntamiento ha decidido abandonar estas calles y sus gentes a su suerte, se desentiende de las prostitutas, de los niños que por allí corretean y de los vecinos. Desde el día 7 de septiembre, prácticamente todos los días, vecinos y miembros de esta asociación han estado llamando por teléfono al Ayuntamiento y al propio concejal solicitándole ser escuchados y queriendo saber cuales eran los planes del Ayuntamiento para atajar esta situación sin respuesta alguna, mas allá de marearnos pidiéndonos papeles y más papeles.

La indiferencia y la pasividad de la que hacen gala entendemos que es delictiva y deberemos actuar en consecuencia, todo menos quedarnos de brazos cruzados mientras el Ayuntamiento se dedica a convocar ruedas de prensa de muy dudosa efectividad.


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