Acondicionamiento y saneamiento de la plaza centenar de la ploma

Creemos que es razonable y posible proteger al árbol y también a los niños en un mismo proyecto, en cambio, no hacerlo es incumplir abiertamente con el mandato de los presupuestos participativos.

Hay en el Carmen un árbol inmenso y monumental, un ficus macrophylla, que desde hace años es objeto de mil perrerías, y no solo porque habitualmente se use y abuse de él como pipi-can, sino también por la mala vida que le dan las hogueras, los grafitis o los ocasionales indigentes que lo usan como vivienda.

Junto a este gigantesco ficus hay también una zona de juegos para niños que no corre mejor suerte. Zona de botellón nocturno un día sí y otro también, suele amanecer rodeada de rastros de orines, jeringuillas, condones, vasos, botellas y, por si fuera poco, también de pulgas.

Este fue el motivo que impulsó a los vecinos y vecinas del entorno, al colectivo de madres y padres del barrio y a la asociación de vecinos a promover el acondicionamiento y saneamiento del árbol y de su entorno. Y fue en 2016, en el marco de los presupuestos participativos decidimVLC de ese año, que este proyecto fue votado mayoritariamente y aprobado con el propósito de convertir el árbol y la zona de juegos contigua en una zona exclusiva y protegida.

Pero tristemente, tras 3 años de dudas y propuestas contradictorias por parte del Ayuntamiento, debemos denunciar que en este periodo ya se ha repuesto el vallado del árbol hasta en dos ocasiones sin que se haya hecho nada serio ni para proteger el árbol de las deposiciones de los perros, ni a los niños de los desechos de las noches de botellón.

Peor aún, el deterioro del entorno del parque infantil se ha visto ahora agravado por la aparición de vehículos que utilizan la plaza como lugar de paso ante el guirigay de circulación creado en la zona.

Es por todo ello por lo que los mismos que promovimos el proyecto seguimos reclamando al Ayuntamiento el cumplimiento integral de la propuesta acordada: Recuperar un espacio del barrio para los niños, madres y padres y gente mayor. Eliminar las barreras arquitectónicas, y dotar de una zona verde alrededor del ficus centenario como emblema del barrio” (VLC-2016-303).

Esa fue la propuesta votada y esa es la que queremos ya, de una vez, su cumplimiento.

Consideramos que es necesario (y viable) perimetrar y aislar tanto el parterre que rodea al árbol como la propia zona de juegos; dotando así, a este espacio, del mismo nivel de protección del que ya goza el otro ficus macrophylla, también monumental, que hay al lado, en el patio de la Residencia Raga y que proporciona sombra y entretenimiento a los ancianos residentes.

Insistimos, creemos que es razonable y posible proteger al árbol y también a los niños en un mismo proyecto, en cambio, no hacerlo es incumplir abiertamente con el mandato de los presupuestos participativos.

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